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21 jun. 2016

"La habitación oscura" de Isaac Rosa

18 comentarios:
Esta novela de Isaac Rosa ha protagonizado dos tertulias literarias en las que participo desde hace tiempo. En “El Club de los 1001 lectores”, grupo de lectura online, debatimos sobre ella en mayo; en Más que palabras…, tertulia presencial, el debate se ha producido hoy mismo, 21 de junio. Esta reseña la publiqué el pasado día 1 de mayo en la página web de "El club de los 1001 lectores".

Novela de la crisis, novela política, novela social
Título: La habitación oscura
Autor: Isaac Rosa
Editorial: SEIX BARRAL
ISBN: 9788432215728
Páginas: 256


Así, a vuela pluma, nada más concluir la lectura de La habitación oscura de Isaac Rosa mis impresiones sobre la misma son extrañas:

 ¿Ante qué estamos? 
¿Qué es lo que acabo de leer: un ensayo novelado sobre crisis de todo tipo? 
¿Un conjunto de artículos periodísticos a propósito de la crisis económica engarzados unos con otros aprovechando una leve trama argumental?
¿Qué intención tiene el autor, qué intenta transmitirnos? 

A ver si escribiendo saco algo en claro.

Sinopsis:
Un grupo de amigos jóvenes deciden,  por un hecho casual (un apagón), dedicar  una sala del sótano de la casa que tienen alquilada a habitación oscura en la que el silencio y la falta de luz tamizarán los encuentros que entre ellos pueda haber, realizados  siempre en un clima de alegría, absoluta libertad y ninguna coacción. Durante 15 años mantendrán esta pieza acondicionada, y a cuya función primera de puro divertimento y desahogo sexual, se irán añadiendo otras: la principal, servir  de  refugio de las insatisfacciones diarias, escapar del tiempo. Ya no sólo será el sábado, "el día en que casi nadie faltaba a la cita", sino que, individualmente o no, otros días de la semana la sala servirá a los partícipes de cobijo de sus fracasos, sus esfuerzos, los desencuentros personales con sus parejas, hijos o padres. Las  nuevas funcionalidades de la habitación oscura vienen dadas en gran medida por la transformación en las condiciones socio-económicas que la estable vida de estos jóvenes conoce a lo largo de unos años durante los cuales cambiará radicalmente su percepción sobre el mundo, sobre los otros y sobre ellos mismos.
Durante el período de funcionamiento de la habitación oscura habrá emparejamientos, separaciones, relaciones en conflicto, soledades elegidas…, en fin, todo lo que suele acaecer en la vida normal de cualquier grupo humano. Todo se sostendrá hasta que de fuera vengan elementos a perturbar la tranquilidad del grupo.

Comentario:

La novela se estructura en 8 capítulos entre los cuales se sitúan 7 breves secuencias de dos o tres páginas con el orientativo título cada una de ellas de “REC”. Estas breves secuencias ponen de manifiesto desde el primer momento la importancia que el mundo de la tecnología informática tiene en el relato general.

Toda la acción sucede durante una tarde de sábado, la última de existencia de esta habitación. Vemos al grupo de jóvenes aguardando la llegada de alguien; es una espera tranquila y al mismo tiempo temerosa. El narrador interno deja manifiesta su impersonalidad o dilución en el grupo a través del empleo de la primera persona del plural que alterna con la segunda del singular, ambas con un claro sentido generalizador. Abunda en este sentido impersonal el empleo indistinto del femenino o masculino con lo que el autor nos hace dudar constantemente sobre la identidad de quien está relatando. Yo creo que Isaac Rosa quiere expresar a través de este juego con la figura del narrador que quienes hablan son todos ellos, cualquiera de ellos, en definitiva, los jóvenes que han sufrido en propia carne los cambios producidos durante esos quince años de habitación oscura.

Los personajes son cerca de una docena y están perfectamente delineados, si bien responden a arquetipos.  Como dice el narrador
“como toda buena comedia de situación en la nuestra no faltaba nadie: el gracioso, la intelectual, el guaperas, la tontita, el mentiroso compulsivo, el inocente, la víbora, el seductor, el raro, la enamoradiza, el cabrón”.
 Estos tipos humanos tienen nombre. Son:
  • María y Raúl, “que entonces eran pareja aunque hoy habrán llegado por separado” (p. 34)
  • Sergio y Olga, ”seguramente sentados uno al lado del otro, las manos enlazadas, ellos sí” (p. 36)
  • Jesús y Pablo, “Al principio, en la habitación oscura, los hombres nos rehuíamos” (p. 38)
  • Víctor y Susana, “protagonizaron uno de los capítulos que más risas enlatadas merecieron.” (p. 42)
  • Silvia, la activista, “para ella la habitación oscura era todo lo contrario: un escondrijo, una forma de cobardía, de ponerte a salvo unas horas” (p. 101)
  • Andrés, separado de su mujer y padre de un hijo al que apenas le dejaban ver, y  “que en aquel tiempo era visitante diario” (p. 56)
  • Sonia , que pierde su puesto de trabajo en los servicios culturales del ayuntamiento y ha de buscarse la vida con sustituciones en cafeterías o sirviendo bodas.
  • Eva, que finalmente no pudo  superar el “chasquido” que le provocaba  su trabajo en el centro comercial y “que se curaba aquí al final de la jornada, se restregaba las piernas hinchadas y las cervicales cargadas y se le desprendía así la piel inútil como escamas transparentes” (p. 64)
  • Lola, la chica enterrada en vida por culpa de su padre que padece alzhéimer... 
En general todos ellos  eran algo así como “turistas” [“Qué lejos aquellos días en que nos creíamos inmortales, en que paseábamos por la ruina como turistas.”, pág. 165], o sea, vivían sin implicarse socialmente, sin preocuparse por los cambios en las condiciones sociales, políticas, laborales, etc., que la crisis económica estaba ocasionando a su alrededor; pero, aunque les costará nada menos que esos quince años, acabarán tomando conciencia de su situación: seres manipulados por todo y por todos, incluso por ellos mismos.
Nueva política, novela social actual, novela socio-política
"La habitación oscura" es una novela social, política.

El nexo de unión entre todos ellos, aparte de la primera amistad, es la situación de peleles en que se encuentran, una situación que al principio ignoran y que a lo largo del relato irán reconociendo. Estos amigos esconden sus frustraciones diarias, laborales y personales, en esa habitación oscura que les dará el plus de emoción que falta a sus vidas. Para ellos, en un principio, la asistencia semanal a esa habitación es pura diversión, -el sábado es “el día de la risa”-, pues los intercambios que realizan en ese sótano a espaldas de la luz, del ruido y del tiempo les gratifica de la rutina diaria en la que están inmersos. De ellos sólo Silvia, la ácrata, la activista vecinal, parece ser consciente de lo que en realidad representa la susodicha habitación e intenta despertarlos, sacudirles la modorra hedonista en la que se refugian


La idea del paso del tiempo, su inexorable fugacidad, es uno de los aspectos más relevantes de la novela. Aparece expresado a través de "ese efecto que llaman ‘time-lapse’", esa moviola a cámara rápida que en la cabeza de cada uno de los miembros del grupo se está realizando esa última tarde de sábado. Esta común pérdida temporal la enlaza el autor con la pérdida de tiempo típica de la clase media acomodada que asiste como mero espectador a los acontecimientos críticos que se producen a su alrededor:
El mundo se desmoronaba mientras nosotros follábamos felices, la gente desgraciada era lanzada por los balcones con todos sus muebles y recuerdos mientras nosotros follábamos felices, los enfermos se morían en los pasillos de los hospitales esperando una prueba diagnóstica mientras nosotros follábamos felices, los padres de familia hacían cola con sus hijos en los comedores sociales mientras nosotros follábamos felices, los banqueros y sus políticos robaban a manos llenas mientras nosotros follábamos felices, ella misma no podía pagar el alquiler de la habitación ese mes porque le habían embargado la mitad del paro para abonar una multa mientras nosotros follábamos felices; (pág. 114)

A través de repeticiones léxicas o fraseológicas Isaac Rosa incide en la necesidad por parte de esta juventud  de tomar conciencia de lo acaecido y asumir el derrumbe o arrumbamiento de los viejos  valores de progreso constante e imparable en que fueron educados:
Si pensamos hoy en aquel tiempo lo vemos como un enorme desguace, un vertedero por cuya ladera rodó todo lo acumulado, todo lo adquirido y luego desechado, sustituido por nuevas adquisiciones que no tardarían en rodar ladera abajo: ahí, en la fosa, está el amasijo de hierros del viejo utilitario de los primeros sueldos reemplazado por un deportivo o un monovolumen a plazos; ahí también, despanzurrados, los muebles de aglomerado y automontaje que cumplían su ciclo y dejaban sitio a nuevos muebles que a menudo seguían siendo de aglomerado y automontaje pero más caros; ahí electrodomésticos, televisores, ordenadores, teléfonos condenados a la obsolescencia programada o desplazados por nuevas necesidades; ahí montañas de ropa prematuramente envejecida, pasada de moda, aburrida, arrojada a contenedores solidarios para que la acabasen vistiendo ancianos africanos; ahí restos de comida precocinada, comida a domicilio, comida (pág. 50)
También con esas repeticiones Isaac Rosa dota a la narración de un cierto sentido poético muy interesante que contrasta con la sequedad de puro y largo informe periodístico sobre indeseables consecuencias de la crisis económica con que se despacha en otros momentos. Esta dualidad hace que la novela no me haya parecido del todo ‘redonda’.

Este interesante sentido poético, muy literario, también lo acaricia mediante el empleo, por momentos, de una breve serie de metáforas recurrentes y de desigual altura poética esparcidas a lo largo de la narración: el ‘chasquido’, la ‘pella de pelos’ que se atora en la garganta de María,  la ’rata callejera’ que ve Sonia en el exterior e intuye María en el interior, la ‘moviola’…

Por último, quisiera señalar en el aspecto formal, que Isaac Rosa en la descripción de los encuentros sexuales parece sentir una cierta preferencia por el uso de términos ‘fuertes’, directos, auténticos, cuya fonética o semántica arrastran connotaciones muy claras: “penetración”, “follar”, “masturbarnos”, etc. Estas descripciones que coquetean claramente con la literatura  erótica, según  avance la narración y cambien los sujetos que participan en ellas y más cuando algunos de ellos las protagonicen en contra de su voluntad, pasan a ser tratadas por el novelista como meras escenas pornográficas. Me parece un acierto pues la libertad en las relaciones eróticas es condición inexcusable; de no ser así, si hay fuerza, engaño y violencia hacia algún partícipe la belleza y placer consustanciales a las mismas se enfangan de fealdad y dolor.

También, para incrementar el sentido de fealdad, maldad, engaño o manipulación he creído ver una cierta tendencia hacia lo propiamente escatológico en la golosa glotonería solitaria con que alguien extrae, contempla, amasa y come sus propios mocos: “se lo lleva a la boca: lo posa despacio sobre la lengua, cierra los labios y chupa el dedo hasta sacarlo limpio” (pág. 122)

Conclusión
Nuevos narradores, Periodistas novelistas, No Ficción,
A mí me ha dado la impresión de que el autor pone en valor la concienciación ciudadana que el personaje de Silvia representa en el relato. El movimiento del 15M se intuye detrás de esa plaza a la que acude Silvia; una plaza en la que surgen tiendas de acampada y que conocerá la represión policial para lograr su desalojo; también parece resonar esta movilización juvenil en la importancia dada a la difusión de las consignas, las maledicencias y las denuncias de todo tipo a través de las redes sociales.  Todo esto, movilización ciudadana más entronización en el proceso de cambio de las nuevas tecnologías, ha dibujado en mi cabeza el germen de la denominada nueva política. Sí, en muchos momentos de la narración, partidos políticos, asambleas ciudadanas y mareas de todo tipo han surcado mi mente, la cual me decía algo así como estoy leyendo una novela de elogio sobre los nuevos partidos. Sin embargo esta convicción se me enfrió cuando observé con detenimiento la actuación de Jesús, un ser que se mueve por resentimiento y que en su actuación se muestra como alguien de poco fiar. O sea, pienso que Isaac Rosa también lanza un aviso de advertencia, un consejo de no dejarnos llevar por cantos de sirena.

Concretando más, pienso que el novelista sevillano quiere advertir a esa masa indolente de jóvenes de clase media, que se creían a salvo de la quema, que la fiesta se acabó, que estamos ante un momento nuevo e irreversible y que no caben ya vías de escape ni subterfugios. Hay que agarrar al toro por los cuernos: hay que abandonar la "habitación oscura" que quizás, seguramente, como piensa María, desde el principio haya escondido ratas en su interior y ninguno, ocupado cada uno en su distracción, haya / hayamos querido ver.


16 jun. 2016

Matilde Asensi: "El regreso del Catón"

25 comentarios:
No había leído hasta hoy ninguna novela de la muy exitosa autora de best-sellers Matilde Asensi. ¿Qué me ha parecido? De eso trata este post.



La autora
Matilde Asensi nació en Alicante el 12 de junio de 1962. Estudió periodismo en la UAB (Univ ersidad Autónoma de Barcelona) y lo ejerció en RNE (Radio Nacional de España) y en la Agencia EFE. En 1999 publicó su primera novela, El Salón de Ámbar, y con Iacobus (2000) empezó a conquistar un territorio de lectores que copaban entonces sólo algunos grandes escritores extranjeros. El éxito la ha acompañado: sus obras, que han ganado numerosos lectores y premios, han sido traducidas a 15 idiomas. Su tercera novela, El último Catón (2001), es posiblemente la más conocida y aclamada internacionalmente. No es sólo su novela más vendida, sino que sigue siendo un referente para los que gustan de la historia, la aventura y el conocimiento. En 2003, en El origen perdido, Asensi combina hábilmente los secretos con los hackers informáticos, y en Todo bajo el cielo (2006) lleva a sus lectores a la China del Gran Emperador.  Sus últimas novelas, Tierra firme  (2007), Venganza en Sevilla (2010) y La conjura de Cortés (2012), forman una exitosa trilogía que también ha sido publicada en un único volumen, Martín Ojo de Plata, que cuenta con más de un millón de lectores. El regreso del Catón (2015) es su última salida a las librerías.

La novela
Al acabar la lectura de una obra, Amazon solicita una calificación de la misma. Yo, a esta voluminosa novela de más de 600 páginas que adquirí el pasado Día del Libro, le he dado un 3 sobre 5. Es una nota intermedia, una calificación que no compromete ni a favor ni en contra, una valoración neutra, ¿Por qué esta indefinición? Me explicaré. Por un lado estas novelas que mezclan religión, esoterismo, arqueología, criptografía, paleografía, Vaticano, sectas religiosas y tal más el importante componente de la aventura y una cierta dosis por aquí y por allá de romanticismo, no forman parte del tipo de literatura que más me gusta. Pero por otro lado sí que he leído algunas de ellas pues, al no encerrar su lectura dificultad alguna, me parecen apropiadas como divertimento y pura evasión. Precisamente esto último es lo que me ha sucedido en esta ocasión, pues la historia de estos inteligentes y entre sí enamorados aventureros es perfecta para llenar esos tiempos muertos que todo viaje largo, -como el que realicé el pasado fin de semana-, conlleva.

Verdaderamente esta historia de la  búsqueda del supuesto enterramiento de Jesús de Nazaret y de otros familiares suyos me ha entretenido mucho. El entretenimiento lo logra la autora combinando tres ingredientes:
  • Una buena base documental e histórica le sirve para lanzar una serie de verosímiles hipótesis sobre las imaginadas vicisitudes vividas por estos ficticios osarios desde su descubrimento, su ocultación por la Iglesia fundada por San Pablo, el cuidado de los mismos adoptado por la secta judeocristiana de los ebonitas, el robo que de ellos hicieron los mongoles en el siglo XIII en una de sus incursiones en territorios de Siria, Irak, Gaza y Palestina, su utilización como presente para agradar a altos dignatarios de éstos o de otros lugares, su pérdida, etc., etc. 
staurofilaques, Catón, ebionitas, ismailitas asesinos
  • El ingrediente de la aventura consistente, como suele suceder en los cuentos tradicionales, mágicos y maravillosos, en la superación de pruebas, que en el contexto religioso en que estamos se basan en esta ocasión en las Ocho Bienaventuranzas del Cristianismo, que los arriesgados expedicionarios han de saber bien interpretar para no caer en las maquiavélicas trampas que los guardianes de los osarios colocaron siglos ha en el camino hacia los osarios para impedir o dificultar al máximo su expolio.  
  • Y por último, como elemento de distensión narrativa, estarían las relaciones personales entre los personajes principales: 
    • Ottavia Salinas y Farag: muy distintos y muy enamorados. Él es un descreido cristiano copto que fue jefe de la Guardia Suiza vaticana, y ella una ex-monja siciliana de la que su mafiosa familia se ha desentendido por considerar que no ha seguido los dictados de la Familia. Ella es algo cursi. Muchos comentaristas la identifican con la propia Matilde, algo que la autora ni afirma ni niega del todo. 
    • Kaspar y Abby: Muy enamorados también.  El primero es el último Catón: jefe de los staurofilakes que son los salvaguardas del Lignum Crucis. Es padre de un niño, Linus, y lleva fuera del Paraíso Terrenal, sede de la Comunidad, más de tres años. Ella, Abby, es la nieta de los Simonson -Jake y Becky-, los millonarios dueños de la Fundación Simonson y cuyo último deseo estriba en localizar los osarios perdidos.
    • Sabira y Gilad: Pese a estar por cultura muy distantes -Sabira es una arqueóloga experta dibujante que pertenece por genealogía a la secta de los ismailitas nazaríes y Gilad Abravanel, arqueólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén- sin embargo la atracción entre ambos es evidente.
    • Jake y Becky: los afables, amables y podridos de dinero abuelitos propulsores de toda esta aventura.
    • Isabella: Joven de unos 19 años, sobrina de Ottavia y Farag, experta informática (¡naturalmente!) que sirve, debido a su amorosa pero tensa relación con su tía Ottavia, para introducir en la novela un punto de comicidad y cotidianidad.
Un best seller
"El último Catón", Matilde Asensi
Estamos ante un best seller escrito, en confesión de la propia escritora, por la presión de los lectores de "El último Catón" que constantemente le pedían una continuación. Ambos relatos están separados por 14 años de distancia. ¿Se puede leer éste sin haber leído el anterior como ha sido mi caso? Yo creo que sí, pues las referencias a lo vivido anteriormente por los personajes principales se explicitan cuando es preciso. De este manera los nuevos lectores conocemos que Ottavia tiene una mala relación con su familia siciliana debido a haber colgado los hábitos por el amor a Farag, o que Kaspar cada vez que decide abandonar la dignidad de Catón la monta, razón por la que Ottavia mantiene con él una tensa relación amistosa. También los asuntos vaticanos se aclaran y actualizan; así en esta ocasión el Papa Francisco cobra un cierto protagonismo al ser presentado como el Pontífice que ataca los excesos pederastas y las corrupciones dinerarias que han debilitado al Catolicismo.

En otro post de este mismo blog sobre una famosísima novela de Joël Dicker [leer dicho post aquí] señalé algunas características que habitualmente reúne un best seller. Creo que lo dicho allí sirve en gran medida para este relato de Matilde Asensi. Así por ejemplo los resúmenes recopilatorios cada cierto número de páginas; los juegos eróticos entre algunas parejas (mucho más inocentes -¡y hasta cursis!- en Asensi que en Dicker); sorprendentes revelaciones que echan por tierra lo que ya para el avisado lector parecía cantado; detalles sociopolíticos bien distribuidos que sirven para ubicar temporalmente el relato, si bien en este relato van referidos a los hechos documentales e históricos más que al desarrollo de la trama propiamente dicha; los descansos humorísticos que en mi opinión llegan en ocasiones a rozar, si no incurrir, en la inverosimilitud, pues ¿es normal hacer bromas cuando la vida está en juego por falta de alimento, sufrimiento por heridas o situaciones extremas de este tenor?

También, como no podía ser de otro modo, en un best seller que se precie, como es el caso de la novela ante la que nos encontramos, existe una marcada línea que separa 'buenos' -los personajes ya señalados en esta entrada- y 'malos': el Cardenal Tournier, el arqueólogo Hartwig Rau, el capitán de la Guardia Suiza Gottfried Spitteler y toda una secuela de esbirros que, como es lógico es un relato de estas características, sólo buscan hacer el mal.

Para finalizar
A la autora se la ha comparado mucho con Dan Brown por la temática aventurera y criptográfica religiosa  de algunas de sus novelas. Esta comparativa la rechaza la española diciendo que «“El último Catón” salió cinco años antes del libro de Dan Brown. Lo que pasa es que yo soy española y a todos los autores españoles nos cuesta mucho vender libros fuera». Esta rotunda afirmación no se ajusta del todo a la verdad, pues "Ángeles y Demonios", novela de intriga y suspense cargada de simbología sobre sectas religiosas del escritor estadounidense, vio la luz el año 2000, si bien su continuación, "El Código Da Vinci", su novela de más éxito fue publicada en 2003 y llevada al cine -aquí sí es donde aparece ese lapsus de cinco años que Asensi cita- en 2006. En mi opinión la  similitud en la temática entre ambos autores es evidente, lo que no desmerece para nada a la escritora española.

Con todo a mí, más que a los relatos de Dan Brown, "El regreso del último Catón" me ha recordado constantemente a las películas de la saga Indiana Jones del director norteamericano Steven Spielberg  protagonizadas por el actor Harrison Ford; en especial, las tituladas "En busca del Arca perdida"(1983)  e "Indiana Jones y el templo maldito" (1984). Por esto me ha sorprendido sobremanera leer en la novela que al personaje de Ottavia la actitud de alguno de los atrevidos y aventureros personajes masculinos de la expedición le recuerda a John Wayne. ¿A John Wayne en un relato que sucede  en junio y julio de 2014 y evocado por la narradora que no pasa de los 40 años? Más bien le debiera recordar, por lógica, al famoso arqueólogo y profesor  Henry Walton Jones Jr. que tan bien ha sabido representar el actor Harrison Ford. Lo otro me parece un despropósito pues que yo recuerde John Wayne  participó en muchas películas de aventuras, pero todas o casi todas situadas en el oeste americano.

Por último quisiera señalar que novelar sobre lo acontecido al cuerpo de Jesucristo tras su muerte en la Cruz no es asunto privativo de la literatura popular. Últimamente Emmanuel Carrère escribió "El Reino" sobre el tema de la desaparición del cuerpo enterrado de Jesús de Nazaret tras  su crucifixión [reseñada en este blog. Pinchar aquí]. Al igual que en la novela de Asensi, Carrère viene a sostener que el hecho de que Cristo resucitara fue creado y explotado por una facción de los primitivos cristianos encabezados por San Pablo, el auténtico creador de la Iglesia. Ambos autores echan mano de testimonios documentales tomados de las Escrituras (los distintos Evangelios, El Libro de los Hechos de los Apóstoles, algunos libros del Antiguo Testamento...) para argumentar y reflexionar sobre este hecho esencial para el Cristianismo: la muerte y resurrección de Cristo.

Es obvio, pues, que los asuntos tratados por los escritores vienen en muchas ocasiones a coincidir, pero también es verdad que la puesta en escena de los mismos, su plasmación en palabras, su presentación a través de imágenes apropiadas y de elementos de apoyo relevantes es lo que diferencia a un magnífico autor de una interesante y exitosa novelista. Yo, no tengo ni que decirlo, me quedo con el autor magnífico aunque su éxito popular sea menor.



5 jun. 2016

"All in" de Javier Gimeno

12 comentarios:
No soy muy dado a leer varios libros a un tiempo. Con todo, rara es la ocasión que no se me solapan algunos. Cuando tal cosa me ocurre observo que hay lecturas que se me imponen sobre otras; y las que así se comportan lo hacen -entiendo- gracias a las bondades que tienen y que no encuentro o no logro hallar en las restantes. Con "All in" me ha ocurrido esto que digo.


“All in“ llegó a mis manos como con frecuencia sucede en este mundo de los blogs: un autor novel, en este caso Javier Gimeno, presenta su obra a una serie de blogs para que, si lo desean, la lean, la reseñen en sus blogs y emitan una opinión sobre la misma. La verdad es que dada la lista de lecturas pendiente que siempre tengo no suelo atender tales solicitudes, pero de vez en cuando, por la temática de la obra, por el momento personal, por encontrarme momentaneamente sin lecturas a mano, o por lo que sea tomo alguna de estas primeras obras -así suelen serlo con cierta frecuencia- y la leo.

De "All in" llamó mi atención la sinopsis que leí de ella en Amazon que textualmente dice lo siguiente:
Daniel es un joven de origen humilde y gran inteligencia que ha sido golpeado en su niñez por la dureza de la vida en las cuencas mineras del norte de España. Inesperadamente, se embarca en un involuntario viaje de descubrimiento y crecimiento personal que le llevará a conocer de primera mano lo mejor y lo peor de la esencia del ser humano a través de su interacción con una pléyade de personajes secundarios que moldearán su carácter, paso a paso, hasta convertirle en un hombre nuevo que toma las riendas de su vida y la encamina a un inesperado y moralmente cuestionable clímax. 
"All in" es una fabulosa historia coral con ricos personajes que hacen su particular descenso a los infiernos en un mundo de extremos en el que nada es lo que parece. Amor, odio, pasión, ira, miedo; todos los sentimientos humanos tienen cabida en esta historia de venganza en la que el lector es obligado a replantearse continuamente su posición ante los dilemas morales que se plantean a cada paso. 
También me incliné a leerla por las reseñas que de ella vi en la Red. Casi todas alababan el estilo directo del escritor, el ritmo, la tensión narrativa... Bueno, bueno -me dije- no suena mal esta música.

Mi comentario
Estamos ante una novela breve de 194 páginas cuya historia se reparte en 30 capítulos y un Epílogo. Al principio su lectura se me hizo algo cuesta arriba pues en cada capítulo me encontraba con nuevos y muy numerosos personajes que no sabía ubicar bien dentro de la historia general. Esto unido a una estructura con continuos avances y retrocesos dentro de la linea temporal y un ritmo frenético en la aparición de sucesos y personajes provocó que hasta el capítulo 7º ú 8º no me hiciese con los mandos de la narración que estaba leyendo. Sin embargo, a partir de ese momento entré en una lectura más y más adictiva de modo que sólo me interesaba al acabar un capítulo, y dada la no inmediata contigüidad de la trama capítulo tras capítulo, engolfarme en la novela a fin de que los capítulos discurriesen veloces para llegar al punto donde, cual si estuviéramos en "EL Quijote", habíamos dejado al vizcaíno y a nuestro héroe con las espadas en alto.

Cuando tal cosa me sucedió, entendí que la novela me había ganado por completo. La historia de Daniel; de la hermosísima Nora, su mujer; de su amigo Miguel; del mafioso JR; de la sensual Mamen; del rifeño Abdes y su mundo de deseos incumplidos; del extraño y maestro del póker Alfredo; de Víctor, su mujer y Alex, el hijo de ambos; de León, compañero de estudios secundarios de Miguel; y de tantos otros persoanjes que tienen su momento en el relato, me había atrapado. El suspense, la tensión del thriller que discurría ante mis ojos hacía que algunos pequeños defectos y errores gramaticales u ortográficos que me molestaron bastante en un primer momento quedasen totalmente disculpados pues el discurrir de la trama, el deseo de entrever o adivinar en donde desembocaría ese cúmulo de acciones rayanas en el el terror y en una crueldad a veces algo excesiva me llenaba por completo.

De esta primera novela de Javier Gimeno me ha gustado mucho la desubicación de la historia narrada. ¿Dónde está teniendo lugar la acción? No se sabe con certeza y esto me parece un acierto. Sabemos que el momento es la actualidad pues hay ordenadores portátiles, video conferencias, coches deportivos impresionantes... pero desconocemos en qué ciudad estamos, si bien se entiende por los nombres de los personajes que estamos en una gran ciudad española, probablemente Madrid.

"All in", Javier Gimeno, Novelas autopublicadas
Pero lo que más me ha agradado de "All in" es que he creído -o querido- ver algunas obras señeras de la gran literatura sosteniéndola. ¿Qué si no es ese trágico amor existente entre Nora y Daniel, enamorados los dos hasta las trancas, sino la historia de Tristán e Iseo e incluso de Romeo y Julieta trasladadas a nuestro momento actual? ¿Y no está "El jugador" de Dostoievsky agazapado tras esa adrenalina que el juego de cartas proporciona? ¿Y Nora, la hermosísima y encantadora mujer de Daniel, cuando toma esa dolorosa decisión no recuerda en cierto sentido a la Nora de "Casa de muñecas" de Ibsen? Quizás me esté pasando, piense alguno. Sí, quizás sea así; pero también es cierto que muchas veces las lecturas realizadas afloran de manera inconsciente porque forman ya parte de nosotros mismos y más cuando esas obras tocan sentimientos, acciones o motivos de naturaleza universal humana. Seguramente, pienso, es lo que le ha sucedido a Javier Gimeno.

En otros momentos la literatura penetra bien por derecho en la novela. Esa cita de la Divina Comedia de Dante puesta en boca de la madre de Daniel es fantástica y resume en dos líneas todo el maremagnum sentimental que un ser humano arrastra con él:
"Daniel se fue a la gran ciudad recordando las palabras de Dante que le dijo aquella tarde su madre: 'No hay mayor pesar que recordar con tristeza alguna época en la que fuimos felices'."
La novela en mi opinión pierde algo de pegada cuando toca, simplemente citándolos y sin profundizar en ellos, aspectos socio-políticos muy cotidianos cual es el drama del tráfico de personas del continente africano al nuestro; también me ha parecido algo tópica esa personificación de la crueldad en un personaje de origen serbo-bosnio; e igualmente me ha parecido un poco traído por los pelos la alusión a la crisis económica con moralina incluída en la misma:
[...]"resultado de la gran depresión del inicio del siglo XXI. Ante la falta de dinero mucha gente había optado por delinquir para, al menos, comer; como resultado, el hacinamiento de presos había llegado a ser común en todo el viejo continente. Pese a ello, injustamente, seguían quedando en la calle personas corruptas mientras cabezas de familia ingresaban en prisiones por pretender simplemente alimentar a sus hijos"

 Conclusión
Una novela interesante, entretenida, con suspense, un thriller que no conocemos en todos sus extremos hasta que leemos la última línea. Un relato con ritmo, que no elude la dureza excesiva, de una crueldad inusitada en algún momento aunque siempre motivada por el propio discurrir de la historia. Unos personajes algo estereotipados pero bien construidos que por sí solos podría cada uno de ellos dar pie a futuros relatos pues, creo, que Gimeno no les saca toda la potencialidad en ellos escondida. Una novela bien escrita en líneas generales aunque al profesor del que no me puedo sustraer le hayan chirríado esas confusiones de la construcción nexo condicional SI más adverbio de negación con la preposición adversativa SINO; o  también la frecuente supresión del nexo QUE en la introducción de la subordinada sustantiva de OD (p.e. pág. 169) y alguna incorrección en la 'consecutio temporum' (p. e. pág. 56). Pero son nimiedades que quedan absorbidas, subsumidas, en la vorágine del desarrollo de una trama absorbente que provoca que la novela se despache con gsuto y gran rapidez.

Datos prácticos

Título original: All in  

Autor:Javier Gimeno

Fecha publicación: Octubre 2015

Género: Thriller, Suspense,

Nº de páginas: 210 (papel), 194 (pdf)

Formatos: ebook (0'99€) y papel (12'84€)

1 jun. 2016

"Alejandro Magno" de Mary Renault, ¿novela histórica?

8 comentarios:
Cuando me apunté al Mes de la Novela Histórica convocado por Laky de "Libros que hay que leer" dije que leería la novela histórica de Mary Renault "Alejandro Magno". Guardaba de ella un buen recuerdo. La había leído hacía ya muchos años, en 2001. Ahora he vuelto a hacerlo gracias a esta convocatoria y mi creencia de que se trataba de una novela histórica se ha desmoronado. No, no creo que sea una novela histórica. Es, más bien, una novela de No-ficción. Creo que en este post lo explico. Pese a todo la incluyo en este mes temático, habida cuenta de que se ha comercializado como tal muchas veces y a que el género Novela es como un Gargantúa pantagruélico que admite todo, que se lo zampa todo.

Novela de No-ficción, Mary Renault, Narrativa histórica

La autora
Nació en Londres el 4 de septiembre de 1905 en el seno de una familia de clase media. Su padre era médico. Estudió en un instituto privado de señoritas en Bristol y luego, en 1925, ingresó en la prestigiosa Universidad de Oxford. En 1932, deseosa de independizarse de su conservadora familia, se prepara para ser enfermera; durante estos estudios conocerá a la que sería su pareja de por vida, Julie Mullard. Juntas, las dos servirán en el cuerpo de enfermeras inglés durante la segunda guerra mundial. Al finalizar ésta marcharán a Australia donde Mary Renault murió el 13 de diciembre de 1983.
Comenzó a escribir hacia 1939. Escribió ficción histórica (tiene, entre otras novelas de este género, una trilogía sobre Alejandro Magno), ficción contemporánea (seis novelas) y dos novelas de No ficción, una la que a continuación reseño.


“Alejandro Magno“

Mary Renault que ha escrito nada menos que 8 novelas históricas -de ellas tres componen su trilogía sobre Alejandro Magno- en esta ocasión se pone en el papel de la perfecta narradora histórica. En esta ocasión la escritora inglesa no escribe una novela histórica sino que novela la Historia, que no es lo mismo. Efectivamente, todo lo que aparece en la novela está certificado por documentación existente; dicha documentación es coetánea al personaje historiado (Ptolomeo, Esquines, Aristóteles, Arriano…) o inmediatamente posterior a su momento (Arriano, Rufo Quinto Curcio, Justino...), aunque predominan los relatos latinos de esta época (Plutarco, Estrabón, Dioduro Sículo…). Junto a estos documentos históricos la autora adjunta, para efectuar la novelización de los hechos probados, una serie de obras que hacen hincapié sobre todo en lo legendario (E. A. Wallis Budge, George Cary y A. M. Wolohojian). Finalmente, para penetrar en el interior de la mente del héroe macedonio, Renault echa mano de las obras de Herodoto, Jenofonte, Homero y de las tragedias de Eurípides.

"Historias filípicas de Pompeyo
Trogo
"
, de Justino, ed. de 1519.
 Con todos estos mimbres, Mary Renault compone un ameno relato que gana categoría de histórico al incluir en él la pluralidad de enfoques propios de las obras científicas: cada historiador aporta su versión sobre la unicidad que supone cada vida y cada uno de sus actos. Así sobre la muerte del macedonio aporta varias versiones: evolución lógica de la herida de flecha sufrida durante el asedio a la moderna ciudad de Multan, envenenamiento consciente, cumplimiento de los malos augurios… Las opiniones de Rufo Curcio, Arriano, Ptolomeo, Plutarco y otros aparecen apoyando unas u otras versiones.

De gran importancia es la función de comentarista juiciosa realizada por la novelista; estos juicios o comentarios los realiza desde su visión de mujer del siglo XX. Así sobre las burbujas sanguinolentas que acompañan la extracción de la lengüeta de la flecha que le hirió. Renault opina que fueron producto del neumotórax que dicha incisión le produjo.

Novela histórica, Historia noveladaY si esto es en lo externo, también su visión de mujer del XX se impone en los juicios que emite sobre los comportamientos personales de Alejandro. Especialmente elogia y ensalza su bondad y capacidad para el perdón; en cuanto a relaciones amorosas incide y enfatiza su bisexualidad (su amigo Hefestión; el eunuco Bagoar); pero también la larga lista de mujeres entre las que destaca Roxana (macedonia) o Estateira (persa). No obstante la homosexualidad del héroe es mejor tratada que su innegable heterosexualidad. Esta toma de partido quizás sea debida al confesado –aunque no aquí- lesbianismo de la novelista.

La obra se compone de 5 partes ('Macedonia', 'Troya', 'Persia', 'India' y 'La Marcha a Babilonia') más un breve epílogo ('nota final') y una extensa introducción ('Imágenes'). En estas dos partes, 1ª y última, nos movemos en lo puramente documental: la sucesión disputadísima de Alejandro (nota final) según unos y otros historiadores y las fuentes históricas y legendarias en las que se fundamenta el relato de Mary Renault.

La novela fue escrita en 1975. Con ésta la he leído en dos ocasiones. La primera vez lo hice durante el mes de agosto de 2001. Mi impresión de lectura ahora, como lo fue entonces, ha sido muy grata. Quizás ahora he percibido más la excelente narración histórica que es aunque he de decir que lo que la escritora hace aquí es presentar de manera novelada la biografía del héroe macedonio apoyándose siempre en fuentes documentales ciertas y reconocibles. No reúne, por tanto, esta obra  las características atribuíbles a la novela histórica cuales son el desarrollo de una trama de ficción en un contexto histórico en el que interactúan personajes históricos con otros de ficción.

Pompeya, Mosaicos Romanos, Mary Renault

Conclusión
Estamos, pues, ante una novela de No-Ficción o también, como he dicho antes,  podríamos catalogarla de biografía novelada. De cualquier manera la obra me parece un ejercicio narrativo en estado puro, y considero su lectura muy recomendable. Si tuviese que calificarla en una escala de 1 a 10, sin lugar a dudas la colocaría en la zona del sobresaliente, o sea, le daría un 9 ó un 10.

Os ruego que me disculpéis por haber errado en la elección del relato. Hago propósito de enmienda y, si tengo tiempo, prometo que leeré y reseñaré otra de inequívoca adscripción a la tendencia de este mes: la Novela Histórica. 
¡¡Perdón!!
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