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31 ene. 2016

Francisco González Ledesma: "Una novela de barrio"

4 comentarios:
Silver Kane, Francisco González Ledesma

Francisco González Ledesma (1927 - 2015) es el autor de esta novela con la que en 2007 ganó el premio RBA de Novela Negra.  Antes de este premio González Ledesma ya había recibido muchos otros galardones (2002: Premio Hammet de la Semana Negra de Gijón;  1984: Premio Planeta con "Crónica sentimental en rojo"; 1948: Premio internacional de Novela por " Sombras viejas", prohibida por la censura franquista...), aunque sin duda su mayor premio fue el favor de los lectores que, fieles, consumieron sus más de 300 relatos policíacos y de vaqueros que para sobrevivir bajo el franquismo escribió con el seudónimo de 'Silver Kane'.

La mejor novela negra en habla hispana, Colecciones de El País, González Ledesma
La novela transcurre en 2007, cuando en España aún vivíamos en la creencia de que estábamos en el mejor de los mundos, un mundo cómodo que crecía y crecía gracias a la burbuja inmobiñliaria y a los inmigrantes que con su fuerza laboral nos evitarían, -eso creíamos o nos habían hecho creer-, los problemas derivados del envejecimiento imparable que lleva nuestra sociedad. En efecto, la crisis, de la que algunos dicen ahora que estamos saliendo, aún no había estallado o nuestros gobernantes la tenían escondida por eso de no encararla para no enfadar al contribuyente y fiel votante. Ese es el momento en que se sitúa este relato.

La localización es Barcelona, y en ella el barrio de Poblé Sec, Horta, la zona del Paralelo, el Raval, el Ensanche, la montaña de Montjuic... En esta novela la capital catalana tiene un protagonismo importante, los ciudadanos que la viven son los que la hacen pero también ellos son como son gracias a la urbe.

Es una Barcelona que muere, que desaparece, que alumbra una nueva manera de encarar la vida que muchos de los personajes, los mayores, ya no entienden. A este grupo pertenecen muchos de los que pululan por el relato: Méndez, el policía próximo a la jubilación, amigo de métodos poco aceptados ahora pero que fueron habituales en su época juvenil; Ruth, la vieja madame que durante el franquismo acogía en su Salón a la burguesía del régimen para apagarles sus acaloramientos y que también acogía como trabajadoras a no pocas jóvenes llegadas a la capital para quitarse el hambre. Una de estas jovencitas es Mabel, quien ahora es dueña, por encaprichamiento de un señor marqués fallecido, del hotelito donde viven ambas y que en sus días de esplendor acogió a varias chicas que satisfacían de mayor o menor grado los ímpetus de los hombres. Otra joven de signo semejante es Eva Expósito, chiquilla de la calle que, adolescente, robaba junto a otros chicos de su edad hasta que estos intentaron violarla, de lo que fue salvada in extremis por David Miralles, hombre taciturno y entristecido desde que 16 años atrás unos atracadores acabasen con la vida de la razón de su existencia: su hijo de tres años. Estos atracadores eran dos: Omedes, muerto violentamente al inicio del relato, y Leónidas Pérez 'Erasmus', recién salido de la cárcel donde ha penado 15 años por el atraco a un banco con secuestro y el asesinato de un niño de tres años. Lógicamente todas las sospechas recaen en Miralles, el padre del niño muerto, pero como Leónidas no se muestra y es, por lógica, el próximo objetivo, Méndez decide sólo vigilarle para capturarle cuando intente atentar contra 'Erasmus'.

Como ya he dicho antes Barcelona, y en concreto el barrio, es el principal personaje de este relato. A la ciudad se accede desde el barrio y se la entiende a través de la esfinge que todo lo observa y todo lo sabe que es Carrasco, el dueño del bar 'La Anticipada' en el que Méndez se atiza sus buenos lingotazos de licor ecológico. Gracias a las conversaciones mantenidas entre ambos sabemos de la evolución sufrida por el barrio según han ido pasando los años. Estos dos conversadores, vencidos por la edad y nostálgicos del pasado,  son muy críticos con la senda que ha tomado la zona:

"estos barrios antaño obreros, los van ocupando los pakistaníes, moros, dominicanos y hasta chinos, por no hablar de los negros. Aunque los negros trabajan en lo que sale, y los ves poco. Los pakistaníes ponen un locutorio y los ves mucho. Los moros se dividen en dos clases: moros y moritos. Los primeros nunca sabes de qué viven, pero tienen siempre cinco fríos y una mujer con chjilaba. Los moritos se dividen a su vez en dos subgrupos: los que dan y los que toman. (...) ¿Y qué le voy a decir de los dominicanos y ecuatorianos? (...) se dedican a cuidar viejos de los que se ensucian encima (...). Pero los que de verdad me dejan pasmado, inspector, son los chinos. Llegan cien, no se sabe cómo, y montan un restaurante que siempre se llama La gran muralla, El Río Amarillo o El Mandarín (...). Con todo esto el barrio ya no es lo que era inspector, el barrio se ha ido muriendo." (pág. 106).
Naturalmente en una novela negra como ésta, situada en el extrarradio barcelonés ("Barcelona no es Barcelona, sino un extrarradio inmenso donde vive gente que, al parecer, no vive en ninguna parte"), en la marginalidad de los bajos fondos de la urbe donde se mueven a su antojo los delincuentes que sirven a la sociedad bien pensante, el sexo y el erotismo ocupan un lugar importante. Pero incluso en este aspecto la novela está atada al inexorable paso del tiempo:
"Mabel ya no lleva calcetines blancos, aunque sabes que un día los llevó, ya no usa un vestido con los bordes deshilachados ni ropa interior de niña buena. Las niñas malas van al infierno, decían los católicos de entonces, las niñas buenas van a la cama. Mabel ya no tiene las carnes prietas de sus quince años, ni los pezones por bautizar ni la piel comida por las bocas de los hombres. Sus ojos ya no reflejan la ilusión con que un día se asomaba a las ventanas del barrio ni la transparencia con que encaraban las calles." (pág. 186).
Como se puede observar, no sólo de las citas anteriores sino  de todo el relato en general, la nostalgia  baña por completo la novela. Hay una constatación explícita del paso del tiempo, de la juventud perdida. Dada la edad del novelista cuando escribe esta narración, -ochenta años- es entendible esta recurrencia mostrada al referirse a muchos de sus personajes: a Méndez, ya al borde de la jubilación; a la vieja madame prostituta Ruth, postrada en el lecho de la enfermedad incurable que implora que alguien ponga punto final a su sufrimiento; al abogado Escolano, heredero del boyante despacho paterno hoy venido a menos. Y así muchos otros seres que pululan por el relato como el otro abogado de nombre Comellas:
"Comellas había sido un abogado joven, reivindicativo y de izquierdas, es decir con un futuro; hoy era un abogado viejo, conformista y partidario de la paz, es decir, sin futuro alguno" (pág. 111)
Aparte de la trama, interesante en sí misma, hay que destacar algunos de los recursos narrativos utilizados aquí por el escritor. Me gusta especialmente la manera como tiene de mantener el interés del lector a través de esos finales  de suspense 'in crescendo'  que fuerzan a lanzarse a la lectura del capítulo siguiente para tratar de encontrar satisfacción a la ansiedad creada. Es éste un recurso típico de la novela folletinesca que adoptó la literatura 'pulp' y/o 'hard boiled' y a la que Silver Kane  [aquí se habla de Silver Kane] colaboró con nada menos que 300 títulos. Gracias  a González Ledesma y a otros como él lo que en los años 50, 60 y 70 se consideraba 'sub-literatura' adquirirá categoría respetable. También me agrada la manera que utiliza para mostrar el pensamiento del personaje. No lo hace a través del monólogo interior sino mediante el empleo de la segunda persona narrativa en un diálogo del personaje consigo mismo a la manera del soliloquio machadiano ("Converso con el hombre que siempre va conmigo. / Quien habla solo, espera hablar con Dios un día"). De grandísimo interés me ha resultado la presentación -normalmente resolución- de situaciones empleando frases cortas y sucesivas que se proyectan como si fuesen disparos:
"Y la mujer abre la puerta de golpe, se echa a un lado y deja al descubierto a Miralles.
Y el tío que está adentro.
Y el revólver.
Y los ojos que parecen flotar en el espacio.
Y el disparo. Y la llama
." (pág. 172)
Novela pulp, novela hard boiled, su literatura, novelas del oeste, novela policíaca

Novela pulp, novela hard boiled, su literatura, novelas del oeste, novela policíaca
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  El autor utiliza en este relato el humor pero siempre con una clara intención crítica; crítica que en el 90% de las ocasiones es de naturaleza sociopolítica. González Ledesma deja ver sus raíces ácratas en la acerva y cínica queja que el narrador realiza a propósito de ciertas ordenanzas municipales:
(Méndez) ..."se detuvo en la calle, en la Ronda de San Antonio, a hablar con una vieja prostituta, para preguntarle cómo estaba su hija. 
Una pareja de Mossos d'Esquadra se lo advirtió: 
-No puede usted contratar servicios sexuales en la calle. Circule o tendremos que multarle. 
Méndez circuló." (pág. 181)
o cuando habla de periodismo y  cultura: "La presentadora era una chica muy mona y con ganas de transmitir un Barça - Madrid, o sea, hablar de la cultura histórica del pueblo" (pág. 200).

Es un humor el empleado por el novelista que a mí me ha recordado al utilizado por Eduardo Mendoza en sus relatos de trama detectivesca. Los informes policiales que redacta Méndez me han traído a la memoria la toma de declaración ante el juez que aparece en un momento dado en "La ciudad de los prodigios" del escritor barcelonés o los informes psicológicos de "El laberinto de las aceitunas" o de "La cripta embrujada".

¿Se puede poner alguna pega a esta novela negra?
En mi opinión no muchas, pero sí le achacaría como falta el excesivo número de asuntos que vierte en el relato con afán de criticarlos poniéndolos en evidencia (enfrentamientos padres - hijos; existencia de diferencias clasistas hasta entre los desclasados; la hipocresía social; el periodismo de hoy vs el de ayer; las izquierdas de hoy vs las de antaño; la policía como instrumento del sistema; la prostitución exhibida en las televisiones; y muchos otros). Si bien este género narrativo es ideal para mostrar la realidad social al desnudo cre que en esta ocasión el escritor se ha excedido y aunque todo lo que dice es oportuno, a veces parece un poco traído por los pelos
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NOTA.- Este es el último título con el que he participado durante este mes de enero que hoy finaliza en el Mes de la Novela Negra, policíaca y de misterio organizado por el blog de Laky, "Libros que hay que leer". Los otros títulos han sido: "Cuatro muertos más para el desierto" de Christopher Pollinini y "Nunca es tarde para morir" de Pablo Palazuelo

24 ene. 2016

“EL COMENSAL” de Gabriela Ybarra

10 comentarios:

 Las 176 páginas de esta novela rezuman sinceridad, humanidad y emotividad. Gabriela Ybarra sabe mantener la equidistancia con aquello que relata: experiencias durísimas vividas por miembros de su familia y, en cuanto testigo de ellas o familiar directo de alguno de sus protagonistas, sufridas por ella misma.

"El comensal", Gabriela Ybarra, Asesinatos de ETA, Javier Ybarra

Esta joven escritora bilbaína de poco más de 30 años presenta en su primera novela, dos experiencias distantes en el tiempo y en su vivencia personal: la primera la conoció por boca de sus padres cuando ella tenía sólo 8 años, aunque previamente en el colegio del barrio bilbaíno de Neguri al que acudía algo le había llegado a través de niñas amigas cuyos padres o abuelos habían participado, dada su profesión de médicos o juristas, tangencialmente en el suceso: el secuestro y posterior asesinato por obra de ETA el 22 de junio de 1977 de su abuelo, el industrial Javier Ybarra.

Gabriela Ybarra volverá a pensar en este brutal hecho acaecido seis años antes de su nacimiento cuando viva de cerca la terrible y rápida enfermedad que se llevaría a su madre en pocos meses. Cuando se presenta en la mesa familiar ese comensal no invitado ella observa a su padre diciendo frases aparentemente absurdas pero que, comprueba, eran rescoldos del fortísimo shock padecido por él hacía 34 años. Fallecida la madre en 2011, Gabriela indagará sobre el asesinato del abuelo y escribirá este interesante relato en el que de forma paralela hablará de una y otra pérdida


Una novela en dos partes.

  • En la primera de poco más de 50 páginas se cuenta el secuestro del industrial Javier Ybarra realizado el 20 de mayo de 1977 a punta de pistola por un comando de ETA formado por cuatro personas. Pidieron a cambio de la vida del industrial una cantidad inasumible incluso para una familia adinerada: 1000 millones de pesetas.  Esta parte finaliza cuando por motivos de seguridad la familia decide abandonar el País Vasco y trasladarse a Madrid en 1995 al estar el padre de Gabriela amenazado de muerte. 

18 ene. 2016

"NUNCA ES TARDE PARA MORIR" de Pablo Palazuelo

20 comentarios:
A mí la novela de Pablo Palazuelo me ha entretenido muchísimo. Tiene un ritmo impresionante mantenido sin altibajos a lo largo de sus 608 páginas. La historia, una vez que se comienza a leer, no se puede abandonar.

Pablo Palazuelo fotógrafoNovela indie, autopublicada, "Nunca es tarde para morir"

Su inicio en el gélido Ártico sirve de vaga orientación a los lectores del asunto que se nos va a presentar. Es evidente que si en 1987 vemos a un hombre al borde de la congelación que corre sobre un mar helado en busca de un punto de geolocalización exacto y a continuación asistimos a la aparición de bajo el hielo de un submarino que viene a recogerlo, algo en nuestro interior nos empuja a situarnos mentalmente en una historia de espionaje militar (CIA, KGB, CESID, MOSSAD, ...) propio de la guerra fría; más concretamente, por la fecha, del final de la guerra fría. Antes del capítulo del Ártico hay una secuencia misteriosamente titulada "Muchos años antes" en la que una pareja corre huyendo de algo terrible que se les viene encima desde el cielo. Del final de esta escapada nada se nos dice, sólo sacamos en claro que el hombre se llama Iván, pero intuimos que la muerte -de él, de ella, de ambos- habrá sucedido. Mucho más adelante sabremos qué era aquello.

Ya sólo con estos dos mimbres el escritor logra atrapar al lector y crearle el deseo de leer y leer para ver si sus intuiciones se confirman o no. En esto  -suspense, misterio, incertidumbre, etc- consiste en gran medida el género al que este relato se adscribe: el thriller detectivesco con los ingredientes propios de la novela negra.

Cuando me acerqué por vez primera a esta novela de Pablo Palazuelo llamó vivamente mi atención el subtítulo con que se publicitaba: 'La mejor novela negra de los últimos tiempos'. Como frase promocional no estaba mal; lo que nunca pensé es que con las debidas salvedades dicho eslogan pudiera aproximarse bastante a la verdad.

Pablo Palazuelo escribe una auténtica novela negra, en línea con la clásica novela de serie B de raíz norteamericana que iniciara en nuestra contemporaneidad el gran Dashiell Hammet con "El halcón maltés", y llevó a su más alta cima Raymond Chandler. A ambos autores admiro [leer reseñas de novelas suyas aquí y aquí]; por eso encontrar entre mis paisanos a alguien que usa sus procedimientos con agilidad y oficio me ha encantado. ¡Bravo, Pablo!

13 ene. 2016

"Lo que no tiene nombre" de Piedad Bonnett

20 comentarios:
Este breve, emotivo y poético libro pertenece por derecho propio al grupo de obras sobre el duelo que irremisiblemente sigue a la desaparición de los seres más queridos. Los hijos son quienes en el corazón de sus padres ocupan el lugar de máximo amor. 

Bipolaridad, Arte y trastorno bipolar

Según iba leyendo las cuatro secciones de la obra que  Piedad Bonnett escribió para asumir la desaparición de su hijo Daniel (I. Lo irreparable; II. Un precario equilibrio; III.  La cuarta pared; y IV. El final: El duelo) acudían a mi memoria de lector otras obras que tocan este mismo asunto. Concretamente dos resonaban con fuerza en mi interior: “Mortal y rosa” de Francisco Umbral, por la poesía que destila la prosa del padre sorprendido por el proceso que a su criatura de apenas 9 años conduce irremisiblemente hacia lo irreparable; y “Paula” de Isabel Allende, por la contundencia y desnudez insólitas con que la autora muestra las fases de la enfermedad de la persona más querida por ella. Este asunto de revisar el proceso vital del desaparecido para intentar encontrar explicación plausible al fatal desenlace me ha recordado la actualísima “También esto pasará” de Milena Busquets, y también en cierto sentido  la ya clásica obra de C.S. LewisUna pena en observación”.

La autora construye su relato apoyándose en su experiencia de experta lectora. Son numerosísimas las referencias a autores que han dejado por escrito su vivencia de la dolencia mental, semejante a la que aquejaba a Daniel, y los irrefrenables  impulsos que le llevarían finalmente a suicidarse. Destaca de entre todos ellos la americana Sylvia Plath y su magnífica novela autobiográfica “La campana de cristal” [leer reseña aquí], pero también  Julián Barnés- de quien nada he leído hasta la fecha- cuya  reflexión sobre los impulsos suicidas padecidos por él tras el fallecimiento de su mujer a consecuencia de un tumor cerebral  resulta para la Bonnett  de lo más clarificador.

10 ene. 2016

Marcos Ordóñez: "Detrás del hielo"

12 comentarios:

Detrás del hielo es la 6ª novela escrita en 2006 por el profesor, columnista cultural y crítico teatral del diario “El País”, Marcos Ordóñez, cuya obra literaria es extensa comprendiendo la misma, amén de novelas, cuentos, ensayos, crónicas, etc.

Marcos Ordóñez, Babelia, "Detrás del hielo"

El relato que nos ocupa se estructura en cuatro partes y un epílogo. La primera (La ciudad perdida) y la cuarta (la ciudad incendiada) enmarcan a las partes segunda (Oskar y Jan) y tercera (Nosotros tres). Aunque en las cuatro partes los personajes principales (Klara, Oskar y Jan) se mueven y se mezclan con los demás habitantes de la ciudad, es en las que llevan sus nombres donde más les vemos en sus relaciones personales.

Tema: Como bien reza la contraportada del ejemplar novelístico, el asunto que se novela es la educación sentimental de Klara Liboch y de toda una generación, la suya, en un país imaginario, Moira, cuyas ciudades reciben nombres que evocan los que podrían ser de algunos países de la Europa oriental (Porlock, Joschka, Najdorft, Niort, etc). Aquí está la primera broma del autor porque todos los nombres existen en la realidad siéndolo bien de ciudades de países muy diversos como por ejemplo Niort (Francia), Porlock (Gran Bretaña), o de apellidos de personajes más o menos conocidos Najdorft (Miguel Najdorft, polaco), Moira (nombre propio de origen irlandés), y así.

4 ene. 2016

"Cuatro muertos más para el desierto" de Christopher Pollinini

14 comentarios:
La impresión primera que me ha causado esta novela es de cierto desconcierto. Desconcierto por ser un thriller interesante que va ganando ritmo según pasan los 38 capítulos en que se distribuye la narración, pero que al tiempo incurre en ocasiones -más de las disculpables en mi opinión- en algunos errores lingüísticos a los que me referiré más adelante. 

"Cuatro muertos más para el desierto"Editorial Altera, Pollinini

Méritos
El relato tiene méritos evidentes pues, aunque no estamos ante una obra de arte, sí que nos hallamos delante de una narración bien construida con unos sólidos personajes y una trama que en parte se desarrolla en un momento historico de nuestro país muy importante: la entrega de la administración del Sáhara español por parte de España a los países limítrofes: Marruecos, Mauritania y Argelia.

Estructuralmente la narración se inicia casi por el final de la historia: Alberto Correa està herido en una zona boscosa próxima a una carretera o calle a la que intenta aproximarse. Este inicio se sitúa en el momento actual.

 Los 38 capítulos que forman el relato van marcados con el momento temporal en que suceden los hechos que en cada uno de ellos se relatan: los dias de octubre y noviembre para los situados en 1975 y, simplemente, el día de la semana para los que tienen lugar actualmente.

- Los personajes: Con ellos se pueden hacer agrupaciones:
  • Los Correa: los hermanos Alberto y Fernando; sus respectivas mujeres: Consuelo y Renata; el hijo de Alberto: Tomás, estudiante universitario; el grupo de amistades de la universidad: Filippo y Alessandra, dos chicos italianos que están de Erasmus en Barcelona;
  • Los Igner: Muhammed, el padre;  Youssef su hijo; el detective Xavier Santamaría.
  • Los delincuentes: teniente Castellón, Hadi, los guardaespaldas y matones: Basile, Samir Suárez, Tenacio..., el traficante José Esteban y su mujer Carmen.
  • Próximos al mundo delincuencial por sufrirlo en propia carne o por dar suelta a un sentimiento vengativo estarían los Bachir: Ahmed Bachir y su mujer Hahmud.
En ocasiones el comportamiento de algunos personajes entra de lleno en el terreno de la inverosimilitud; como cuando Tomás, que tiene al padre en coma grave en el Hospital, y a su tía Renata sospechosa de relacionarse peligrosamente con un tal Youssef Ingmer, decide tras un examen irse de fiesta a celebrar las hogueras de San Juan. ¡Increíble, desde luego!

2 ene. 2016

"Emblogrium" nos desea Feliz Año Nuevo 2016

2 comentarios:
Puntual como nunca a su cita, el día primero de este recién estrenado 2016 ha salido el número 29 de "EmblogriuM" correspondiente al mes de enero. 





En esta ocasión, R, su editor, ha optado por una escueta, simple y elegante presentación en blanco y negro que él mismo justifica en el editorial que abre el ejemplar. Al haber dejado los artículos que se basaban en el colorido para el siguiente mes, el "EmblogriuM" de enero ha adelgazado bastante aunque, en mi opinión, su contenido es de enjundia.

 En este número aparece una colaboración mía:
que desde aquí os invito a leer. 

Los títulos y autores del resto de artículos son los que aparecen en la foto de la derecha.

Espero que disfrutéis mucho de este número de la revista. 
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