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25 abr 2023

Anne Weber. "Annette, una epopeya"

«¿Qué la llevó a apoyar al FLN en su momento? ¿No fueron las noticias de que el ejército francés torturaba a sus presos, como acababa de hacer la Gestapo con los miembros de la Resistencia? Ahora lo ve: los del FLN también torturan. Nadie lucha únicamente por la independencia, todos quieren tener poder. Se tortura a disidentes, a rivales, pero también a soldados rasos no tan fáciles de movilizar para la lucha.»

Anne Weber, "Annette, una epopeya", Biografía
Annette, una epopeya es una biografía escrita por la alemana Anne Weber. Cuenta la vida heroica, sacrificada y arriesgada de la francesa Anne Beaumanoir, mujer a la que conoció por pura casualidad en un cine de la pequeña localidad francesa de Dieulefit, en la Bretaña francesa, cerca de Dinan, la ciudad donde Annette nació y pasó sus primeros años. El contacto entre ambas mujeres se produjo cuando la biografiada contaba la edad de 93 años. Anne Weber se quedó boquiabierta al oírle contar sus experiencias vitales. De este encuentro y otros posteriores que le siguieron nacería este libro. 

En él conocemos a una mujer atrevida, briosa, inconformista, que jamás toleró ninguna imposición y que siempre luchó por la libertad, la suya y la de los otros. Su colaboración con los oprimidos comenzó, como tantas veces ocurre en la vida, de manera algo casual. Concretamente cuando la Beaumanoir tenìa sólo 17 años y en el Dinan ocupado se le acerca S, un preso que hace de traductor para los alemanes; éste le entrega un paquete para que lo lleve a determinada dirección. Ella lo hace; y repetirá la acción no una, sino varias veces más; sin darse cuenta ha comenzado a colaborar con la Resistencia. Miembros de la misma le encargan trabajillos que la llevarán fuera de Dinan, en especial cuando los alemanes hagan una redada y tenga que huir de su ciudad natal para no caer presa. Entrar el Partido Comunista, prohibido desde el año 1939, es su aspiración. Lo conseguirá gracias a Roland que será su amor, su pareja, el padre de sus hijos. 

Pero la vida de 'resistente' a la invasión es muy dura. La soledad es la compañera habitual; sólo ella garantiza cierta seguridad. Hay que tener cuidado con los infiltrados, los 'submarinos', enemigos que se hacen pasar por militantes y que sólo buscan información y nombres para luego hacer redadas. Por eso ella debe abandonar no pocas veces a su familia y pasar temporadas lejos de su marido, de sus hijos, de sus padres. Es comandada por el PCF (Partido Comunista francés) a infiltrarse en organizaciones no comunistas que forman parte de la Resistencia. Será ella un 'submarino' -la vida proporciona esas cosas-cuyo testimonio servirá para, finalizada la guerra, enjuiciar, depurar a aquellos que fueron colaboracionistas de los alemanes. Es dura esta misión. Ella comienza a ver que no todo siempre es claro, que existen contradicciones muy grandes entre lo que se predica y lo que se practica. 

La obediencia ciega que por disciplina exige el Partido Comunista le repatea. Ella no ha nacido para obedecer sin pensar, sin razonar. Se desilusiona y tras la guerra, descubierta la muerte de su amor Roland, vuelve a Dinan donde sus hijos apenas si la reconocen pues han estado a cargo de la abuela, la madre de Annette. Junto a ellos y sus padres estudia medicina en Rennes. Su amor de la época de la Resistencia, Robert, le escribe desde Marsella pidiéndole la mano. Él quiere pasar a Indochina donde Francia está librando una guerra con los habitantes de lo que, pasados los años, será Vietnam. Se ha casado con Robert, cuya petición de ir a la colonia asiática no es atendida por las autoridades francesas a causa de su militancia comunista. Por este motivo se divorcian. De vuelta en Marsella el Partido le pide que espíe a la familia que durante la guerra la acogió. Ella los investiga y no descubre nada: los B (así denominan a esa familia) no son más que seres entregados a la causa y personas felices. Como el Partido la presiona, ella estalla y confiesa a los B la misión que le habían encomendado. Su fe en el Partido se resquebraja.

Tras esta decepción y siempre movida por su lucha frente a la opresión e injusticia, comienza a simpatizar y contactar con el FLN (Frente de Liberación Nacional) argelino en Francia. Ella que vio a los argelinos luchar contra los nazis por Francia no entiende que ahora la misma Francia actúe contra ellos del mismo modo que Alemania durante la ocupación. No, ella no tolera que se torture a nadie en nombre de nada ni de nadie. Así que Anne Beaumanoir será una militante y luchadora por la independencia de Argelia. En Francia ha contactado con Ben Bella, a quien admira y con quien colabora. Se traslada a Túnez donde está el Gobierno provisional argelino al que ella asesora. Lograda la independencia, será requerida como médico para organizar la red sanitaria del país. A ello se entrega con denuedo y afán. Pero de nuevo la injusticia, las luchas de poder dentro de los propios argelinos la desilusionan. Frente a Ben Bella se alzará el ejército dirigido por Huari Bumedian. Ella se inquieta; mucho más cuando ve que europeos colaboracionistas como ella con la causa argelina empiezan a ser buscados y encarcelados.

Estar en Argelia le satisfacía pues allí estaba con Amara, su marido musulmán. Sin embargo las diferencias culturales entre ellos al final harán estallar esta unión. Amara no soporta que ella sea, profesional y políticamente, más que él; tampoco le agrada que ella haya tenido amantes; y en el fondo no entiende el comportamiento de esta mujer que se ha adelantado a su época en dos o más generaciones. Por todo esto «un buen día, sin avisar, Amara se va». Nada ya la unirá a Argelia. Tras el golpe de estado que Huari Bumedian y Abdelaziz Buteflika den en 1965, seguido de la correspondiente represión, ella se esconderá y en cuanto puede sale del país. Dada su condición de antigua integrante del FLN no podrá en principio volver a Francia donde sería encarcelada. Viaja por Europa y finalmente se instala en Ginebra donde ejerce su profesión de neuróloga hasta que la amnistía la exima de responsabilidad penal y vuelva a Francia, a Dinan, donde casualmente conocerá a quien ha escrito su biografía, Anne Weber

"Annette, una epopeya", Anne Weber,
Esta biografía novelada tiene muchas particularidades formales. La primera es la manera de presentar el texto en forma de versos o metros largos. Al ser la traducción española la que tenemos en la mano y no el original alemán, desconozco si recursos métricos como la rima o el ritmo aparecerán en él. Lo único evidente es que esas líneas en prosa sí que recuerdan por su extensión de entre 12 y 17 sílabas los hexámetros homéricos de la Ilíada o la Odisea. ¿Quizás deriva de ahí, la aposición 'una epopeya' que sigue al nombre propio del personaje? Sí y no. Sí por lo que ya he comentado, y no porque el apelativo de épico no queda circunscrito a esta formalidad, sino que lo trasciende. Lo supera, al emanar de la propia vida de esta mujer, Anne Beaumanoir, una auténtica heroína, una luchadora como Ulises, en medio de inmensas dificultades.

Muy interesante en esta biografía es el papel que en ella cumple su autora, Anne Weber. Observamos que la escritora ficcionaliza episodios, que hace conjeturas, que muestra dudas en ocasiones; sin embargo en otros momentos parece tirar de literalidad con aclaraciones tipo las acotaciones teatrales: 
«"Si a los dieciséis no se tienen fuertes convicciones" ( Annette dixit) "es muy probable que nunca se tengan" (Annette non dixit)»
La cita anterior es ejemplo también de la ironía, un cierto humor e incluso parodia, que Anne Weber practica en la confección de la obra entrando y saliendo de ella a voluntad, incluso autocorrigiéndose:
«A partir de ahí todo es muy fácil, como suele ocurrir cuando uno mira las cosas con cierta perspectiva. Annette recibe el abrigo de la hermana suya (bueno, vale, esto no está muy bien dicho), también sus gafas y un fular»
Este humor a veces trasciende el propio relato, yendo más allá de él, imaginando el futuro del mismo. Es lo que puede observarse cuando al contar el juicio al que es sometida en Francia junto al correligionario Daksi acusados, por su colaboración con el FLN, de delito contra el estado leemos: 
«Daksi, el electricista de Constantina, se sienta en un banco detrás de ella, tan erguido y digno como el rey de Numidia. Ya lo estaba cuando ella entró en la sala, flanqueada por dos gendarmes, y tomó asiento en la fila anterior. Cuando se volvió para saludarlo, él se levantó y le besó la mano. (Esta escena es muy recomendable si están pensando en hacer una película.)»
Por último en este aspecto, el formal, hay voluntad de estilo evidente cuando la escritora en ciertas enumeraciones prescinde del signo ortográfico de la coma. Esta acción me ha sorprendido pues no se produce siempre. Y la verdad, no sé a qué responde o con qué intencionalidad se realiza. Habría que preguntárselo a la escritora. Pero creo que es algo digno de reseñar:
«Ya no quiere pedalear esperar andar organizar transportar clasificar, no, quiere luchar como un combatiente de verdad, arma en mano.[...] Todo ese riesgo esfuerzo hambre dolor y siguen sin tomarla en serio, es muy probable que no lo hagan jamás.»

Para finalizar
Abundan las referencias a escritores importantes por su papel durante la Resistencia como André Malraux en Francia o como Albert Camus, argelino de nacimiento. También aparece con reiteración Frantz Omar Fanon a quien, contrariamente a los dos anteriores, no conocía de nada. Este tal Fanon, miembro del FLN, fue un revolucionario, filósofo, neuropsiquiatra y escritor francés nacido en la Martinica de gran influencia en la lucha argelina por la independencia.

Annette, una epopeya es un libro que en Alemania mereció recibir en 2020 el Premio alemán al mejor libro publicado ese año. No es de extrañar porque si en la traducción española la prosa que contiene deja un magnífico y literario sabor de boca, cuanto más no hará en el idioma original, el alemán.

Nota
Este título me sirve para completar la letra W del reto "Escritores de la A a la Z"





21 abr 2023

23 de abril de 2023. Día del Libro

Día del Libro, San Jordi, 23 de abril, Dia del Llibre

Abro el ordenador al poco de  levantarme y caigo en la cuenta de que en nada, ¡pasado mañana, ya!, de nuevo es el Día del Libro. ¿Cómo puede ser así si hace nada que escribí una entrada a cuenta del del año 2022? En fin, de nada vale echar fuera de uno elucubraciones seudo-filosóficas sobre el devenir, el rápido discurrir del tiempo y tal. Nada, amigos, que un año se va en un bluff, sin percatarnos y menos aún cuando vas cumpliendo añitos, uno tras otro, sin apenas ser consciente de ello.

En fin, el caso es que aquí estoy. Quiero seguir la senda iniciada hace ya seis años de recomendar algún libro para aprovechar los descuentos que se hacen a cuenta de la celebración libresca. Además este año al caer el día dedicado a los libros en domingo, la fiesta abarcará todo el fin de semana. Concretamente aquí, en Madrid, la iniciamos hoy mismo con la Noche de los Libros durante la que ya en las librerías se pueden adquirir ejemplares con el tradicional 10% de descuento. Habrá que aprovechar, ¿no os parece?

De lo que llevo leído durante este 2023 me atrevo a recomendaros los siguientes títulos [pinchando en la portada de cada uno de ellos podéis acceder a su reseña]:





"Adultos" de Marie Aubert


Si bien la leí durante la última semana de 2022 la incluyo en esta selección al haberla reseñado junto a "Contraluz" de Rachel Cusk, otra novela corta, en un A pares, concretamente el nº XXXII. "Adultos" es una muy interesante novela que atrapa al lector desde su primera página. Va de esa manera tan propia de los nórdicos de sentir la relación familiar e interpersonal. Interesantísima.





"El desierto de los tártaros" de Dino Buzzati


Un auténtico clásico que no había tenido oportunidad de leer. Publicada el año 1940 toca cuestiones trascendentales en la vida del ser humano: el inexorable paso del tiempo, la soledad, el envejecimiento, la impotencia del hombre ante el mundo que se le antoja (la fecha de escritura es 1939) incomprensible. 





"Mira a esa chica" de Cristina Araujo


Una gratísima sorpresa la de este debut de Cristina Araujo en el mundo de la novela. Presenta una violación grupal desde el punto de vista de la agredida, de los agresores, del entorno amistoso de la chica, de su familia... Junto al tema, un tratamiento literario de altura que hace que se disfrute mucho de la lectura. Muy recomendable desde luego. [Curiosísima es la coincidencia de su portada con la de "Adultos", ¿no os parece?]





"Juego y distracción" de James Salter


Novela diferente a otras, que tiene algo de perturbadora, que sugiere más que muestra, y que sobre todo mezcla de manera magnífica, hasta llegar a confundir al lector, realidad e imaginación. En mi reseña concluyo con un rotundo «de quitarme el el sombrero y saludar la maestría que muestra este norteamericano» 




"El corazón del lobo" de Rafael Soler


Es la última reseña publicada en el blog. "El corazón del lobo" junto a "El grito" son dos novelas cortas de Rafael Soler que se leen muy bien, pues pese a sus innovaciones literarias (conversaciones cruzadas, perspectivismo, juegos de identidades con nombres y apodos de personajes, etc.) cada una de ellas mantiene unidad en la trama, lo que evita el despiste del lector, el cual rápidamente y sin remisión queda gozosamente atrapado en sus redes.



¡¡Feliz 23 de abril!! ¡¡Felices y buenas lecturas!!


La Noche de los Libros 2023


18 abr 2023

Dos novelas de la transición. Rafael Soler (A pares XXXV)

«Doña Consuelo Gómez Nájera, conocida por su afición a cualquier tipo de lectura y, en especial, su debilidad por las aventuras de Tarzán, propuso un brindis por los jóvenes esposos, deseándoles que juntos alcancen la sabiduría de Sheeta, la pantera, el valor de Numa, el león, y la probada paciencia de Tantor, el elefante»( pág. 51, 'El grito')

«”Ha dejado de llover”, dijo, noche cerrada, con el jazmín a cuestas; y Fanny simulando un sueño entrecortado, imposible descansar con un batallón de fusileros, un tropel interminable de corceles haciendo de las suyas: “si quieres, vamos”. Brillaba insolente, la mitad de la media luna cuando al fin, pesaroso y cruzado de alacranes, se durmió.
—Te gustará Menorca.
—Seguro —asintió Fanny—. Cuando lleguemos.
»
(pág. 202, ‘El corazón del lobo’)

Dos novelas de la transición, Rafael Soler
Hará cosa de tres años que Rafael Soler, al hilo de una conversación sobre su novela El grito, me habló de un proyecto editorial, por entonces en ciernes, consistente en la publicación de sus dos primeras novelas en un solo volumen que llevaría el título de Dos novelas de la transición. Es cierto que el mundo literario conoce infinidad de propuestas que por lo que sea luego no llegan a cuajar, así que la charla sobre este posible libro se me había escapado al pozo más recóndito de mi traicionera memoria. Pero no hace nada, amablemente, el autor de estos dos títulos novelescos me envió el ejemplar que los contenía. Se trata de una magnífica edición realizada por Ediciones Contrabando en su colección 'Deja lu' que ha visto la luz el pasado mes de marzo. Tener el libro en mis manos me produjo una gran alegría.

A los textos de las dos narraciones (El grito del año 1979, y El corazón del lobo de 1982) precede un prólogo firmado por Elvire Gómez-Vidal Bernard. Más que prólogo cabría tildarlo de estudio -breve, pero profundo- sobre la narrativa de Soler durante sus primeros años.  Todo cuanto Gómez-Vidal Bernard dice sobre la prosa que durante esos años de la transición política hizo Rafael Soler es magnífico. Decir por mi parte algo, más y mejor, sobre estas dos novelas se me antoja misión casi imposible. Así que en esta ocasión me conformaré con decir que ambas novelas se leen con mucho agrado actualmente a pesar de incorporar no pocos recursos literarios innovadores que hoy día no suelen aparecer de forma tan abundante en novelas y relatos. 

Cuando hace casi tres años reseñé la novela El grito señalé varias de las innovaciones que habían llamado poderosísimamente mi atención. En concreto destaqué lo siguiente:
  • la cultura pop impregna todo el relato: el cómic y el Cine aparecen en ese grito del mono-hombre (Teo en la novela) que infantilizado querría salvar a su Jane ignorando que Jane (Carmen en la novela) tiene personalidad propia y decide por sí misma.
  • un deje humorístico, mejor sarcástico, que permite sobrevivir a Teo en el inframundo al que le ha precipitado su fracaso de pareja, su paternidad quebrada y su profesión que detesta.
  • la reflexión sobre el propio quehacer literarioTeodoro Lucas tiene en perspectiva un proyecto novelístico ('la novela ésa del grito de Tarzán') que le permita abandonar su profesión, es una novela que poco a poco vamos intuyendo que es la que tenemos en nuestras manos con lo que también nosotros sus lectores estamos en cierta manera dentro de ella.
  • Confluencia de niveles de realidad, irrealidad e hiperrealidad en que los personajes se mueven, aparecen y/o desaparecen: el hijo David dirigiéndose a sus padres en primera persona, la negación de la realidad que realiza la madre de Teo respecto al suicidio del padre, la ensoñación de Teo respecto a la realidad querida para él y Carmen, etc.
  • Juego de identidades o realidades en la mezcolanza o indistinción autor - personaje: ¿Quién se siente poeta por encima de cualquier cosa: Teo Rafael Soler?, ¿Quién considera como óptima salida para su afición literaria escribir una novela que desde hace tiempo tiene en mente: Teo Rafael Soler?
  • Procedimientos narrativos múltiples: Flujo de conciencia, monólogo interior, mezcla de planos discursivos, mezcla de temporalidades narrativas, etc.
  • Innovaciones formales de todo tipo:
    • estructurales: estructura novedosa de la que es totalmente consciente el autor que en un epígrafe especial que precede a todo el relato avisa con un más que evidente sentido del humor y conciencia de la innovación formal: 
      • "Novela o qué; escrita en cinco capítulos y ocho referencias debidamente numeradas, de fácil manejo y probada utilidad para el lector"
    • léxicas: 'latíaconchalapobre'
    • tipográficas: mayúsculas en los enunciados introductores de las referencias e incluso en el cuerpo de alguna de ellas; separación por medio de línea de puntos en algunas secuencias para marcar los diferentes planos de realidad en que se sitúan los intervinientes en ellas; quebrantamiento de la ortodoxia en el uso de los signos de puntuación rompiendo con lo acostumbrado y forzando una lectura activa por parte del lector: 
      • "Entré. Asustada. Tiritando. Pero aquel vinillo fresco. Y la música. Y tú. La primera campanada me cazó por sorpresa, que apenas tuve tiempo de mirarte y comprobar que el año también te abandonaba. Por David. Me dije. Y luego la segunda. También por David. Que aún. Que todavía. Y ya más tranquila." [...]
  • Novela experimental española del siglo XX, Rafael Soler
    Juegos con la figura del narrador: externo, interno, testigo, narrador-personaje, objetivo, subjetivo, omnisciente, partícipe...
  • Hibridación entre géneros literarios: se muestra de manera evidente a veces introduciendo estrofas poéticas en medio de la narración en prosa y muchas otras el poeta que es Rafael Soler impregna de poesía el texto en prosa creando auténtica prosa poética: 
    • "Y pasa de nuevo la página para no anclarse en recuerdos dolorosos por no ver a padre con las cuadernas rotas y su rosa de los vientos averiada, tambaleándose por el pasillo cuando ya madre inválida y él perdido en la bodega y Teo estremecido, azotado de insomnios y pájaros azules, solo, abandonado en su desván:
      He perdido mis sitios puede ser 
      y quizá la memoria ante también
      entre dos aguas
      a punto de embarcarse para otro continente
      y reconozco"

En El corazón del lobo, la otra novela corta de Rafael Soler que forma tándem con El grito  en el volumen Dos novelas de la transición, todas estas innovaciones aparecen de manera, quizás, más depurada y controlada por parte del autor. Tras la lectura del estudio-prólogo firmado por Elvire Gómez-Vidal Bernard hago mío el concepto de 'relato de pensamiento' que la prologuista prefiere frente a los más conocidos de 'monólogo interior' y de 'flujo de conciencia' (stream consciousness) que, aunque también aparecen, lo hacen en menor medida. Lo que para ella es 'relato de pensamiento' frente a los otros dos conceptos literarios me ha parecido sutil e interesante. Dice la prologuista:
«En las dos novelas, asistimos a la irrupción de voces, primero de incierta procedencia, [...] ya sean palabras efectivamente pronunciadas, ya sean relatos de pensamientos en primera, segunda o en tercera persona. No son monólogos interiores stricto sensu ya que pocos pasajes están en primera persona, y que esos relatos de pensamientos tampoco fingen reproducir con exactitud los movimientos de la conciencia de los personajes (pues estas son las características formales del stream consciousness)
Esencial en esto, prosigue la magnífica prologuista, es cómo los relatos de pensamientos tan utilizados por Soler favorecen «la vivacidad, la rapidez y la fluidez de la oralidad, con esas frases tan largas pero animadísimas mediante fragmentos de frases en estilo directo insertadas en el flujo del discurrir del pensamiento». 

A pesar de la claridad conceptual que Elvire Gómez-Vidal Bernard introduce con sus palabras, cierto es que no pocos lectores podrían sentirse temerosos de emprender la lectura de estas novelas. Pero desde aquí quiero destruir este infundado temor: Estas dos novelas cortas de Rafael Soler se leen muy bien, pues pese a sus innovaciones literarias (conversaciones cruzadas, perspectivismo, juegos de identidades con nombres y apodos de personajes, etc.) cada una de ellas mantiene unidad en la trama; además, la sutileza, delicadeza y poeticidad en las transiciones empleada por el novelista evita el despiste del lector, el cual rápidamente y sin remisión queda gozosamente atrapado en sus redes.

Son dos novelas lejanas al tiempo actual, es verdad, pero muy cercanas a no pocos lectores que ya vivían durante los años en que cada una de ellas (1979, El grito; 1982, El corazón del lobo) vieron la luz. Como lector, que ya andaba por estos andurriales en esas fechas lejanas y que conoció siquiera un poco las tendencias literarias del momento, he de decir que ambas narraciones han envejecido la mar de bien; así que pienso que su lectura les vendrá al pelo a todos aquellos que o no estaban en el mundo por entonces o, si lo estaban, discurrían aún por su etapa infantil. Y es que estas dos novelas son un muy buen ejemplo de las técnicas narrativas que por aquellos años -experimentalistas en todo: música, cine, política, sexo, sociología, literatura...- probaban los autores más atrevidos. Entre ellos estaba el joven Rafael Soler (Valencia, 1947), sin duda un referente de la poesía y de la prosa de aquellos años en que España estaba inventando e innovando en no pocos campos.

He dicho antes que las dos novelas atrapan al lector. Así es en efecto debido, además de por todo lo hasta aquí señalado, por que ambos relatos hablan de amor, de un amor que se encuentra en un momento difícil (El corazón del lobo) o ha llegado ya a la separación definitiva de los dos amantes (El grito). En ambos casos, el personaje masculino es un artista no consumado o no reconocido: escritor en la novela de 1979 y pintor en la de 1982; también en los dos personajes esta actividad pasó a ser secundaria en pro de una vida burguesa que asesina el amor; de ahí que cuando éste está en peligro la creación artística vuelva a ser la manera de intentar recobrarlo, de recuperarlo. 

Por si las similitudes entre los dos relatos fueran pocas (transición, amor, creación artística...) hay en ellos también una vuelta -una pervivencia más bien- al mundo idílico, al paraíso puro y sin doblez de la infancia-adolescencia. En El corazón del lobo el trío de niños, que jugaba y se prometía fidelidades de por vida en la copa de una higuera, retorna una y otra vez a la mente de Ana, Alberto y Alex, los niños de antaño, hoy ya adultos. Y algo semejante sucede en El grito, esta vez en forma de lectura/película infantil o adolescente con esa figura de Tarzán y sus gritos que metafóricamente ocupan toda la novela con diferente significado según sea quien los profiera.

Rafael Soler, poetas de la transición
Son las dos obras, novelas que marcan un cambio, una transición, es decir, una evolución o cambio de dirección no violento, pero sí, quizás, algo traumático. La libertad recién conquistada conlleva inseguridades. Ahora (el momento en que tienen lugar esas historias y cuando Rafael Soler las está escribiendo) se puede elegir salir de una relación matrimonial o no, seguir una costumbre asentada de años como pasar las Nocheviejas juntos Carmen y Teo en El grito o romper con ella, observar las festividades religiosas de Semana Santa durante la que tiene lugar la crisis matrimonial que sufren en El corazón del lobo Ana y Alberto o no prestarles atención ninguna... Antes, durante la dictadura, al no haber posibilidad de elegir (no había divorcio, la Semana Santa se practicaba obligatoriamente por toda la sociedad...), no existía sensación alguna de zozobra interior, de inseguridad, de angustia, de desazón... Se cumplía y ya. Quizás por eso en estas dos novelas vemos a esas dos parejas que prueban volar libres, romper con su estatus familiar, aunque al tiempo desean volver a retomar siquiera sea una vez al año (Carmen y Teo en El grito) lo que está roto o, en el caso de Ana y Alberto en El corazón del lobo, coser los jirones que se han producido en su relación.

Para finalizar
Quisiera decir, para finalizar, que me ha parecido ver un Rafael Soler más poeta en El corazón del lobo que en El grito. Quizás esta sensación obedezca a que la lectura de El grito la tengo más lejos en el tiempo al haberla realizado hace tres años, mientras que la de El corazón del lobo es de anteayer. También veo en esta novela un autor más esperanzado en el amor, más deseoso de restañar los problemas que en la relación de la pareja protagonista se hayan podido producir. Al tiempo observo que la galería de personajes es más amplia (Fanny, Luisa, Terete, Alfonso, la madre de Ana...) y con personalidades más cuajadas en estos secundarios. En definitiva hay un novelista más hecho, como es lógico, en la novela del año 1982 que en la de 1979. Normal, ¿no?
 
Algunos fragmentos de El corazón del lobo que me gustaría destacar:
  • «así que esperé al último minuto, "Ana, que me voy", y ella dijo "sí, bueno, adiós", y yo saqué fuerzas de flaqueza , me puse vertical, enderecé mi estatura de poeta prematuro y desgarbado, "oye, y de ser novios qué". Pero el tiempo estaba a mi favor, viento del norte soplando suavecito, y la dejé marchar, "¿novios?, pero qué tonto", porque tenía razón madre y eran cosas de la edad, el sarpullido adolescente de la primera regla y el diezmado bigote que asomaba, una chiquillada pensar en el noviazgo;» (p. 168)
  • «¿Por qué tuvo que pasarnos?, ¿qué hiciste tú, sino quererme?, ¿dónde perdí -que los perdí, Ana, estoy seguro- esos papeles tan vistosos de joven triunfador, de bohemio que luce un pincel en la solapa, y besa a medianoche, y habla el idioma de los gatos?; qué pasó, Anita, con la promesa de ser novios, pero novios, comprendes, nobios de la Banda para siempre jamás en la vida y durar el siglo que tenemos que vivir.» (p. 176)
  • «Un beso diferente el de Ana aquella noche, pasados de uvas y champán, solos en el coche, "aquí, Al, ahora", rota la presa de sus piernas, palpitante la blusa invitadora, un beso de doce campanadas que caían y con ellos la espera más ardiente, roce tantas veces demorado, "Anita, Anita", entrando el año por derecho con todos los cristales empañados, golpeando la lluvia suavecito y Ana dulcemente reclinada en el asiento, "qué locos";» (p. 189)


Libros de Rafael Soler reseñados en este blog
PS.- Todos los libros de Rafael Soler son muy a tener en cuenta de cara a la festividad libresca del próximo 23 de abril. Su Obra, tanto en prosa como en verso, es más que recomendable.

11 abr 2023

Ana Lena Rivera. Las herederas de la Singer

«Mírame —dijo Olvido mientras volvía a sentarse—. A ver si aprendes de una vez que en esta vida las mujeres estamos para ver, oír y callar. Sobre todo callar. Tu padre es tu padre, el que se desloma picando carbón doce horas al día para traer el dinero a la casa y que tú puedas vivir como una señorita. Él es el que manda aquí, y no te voy a permitir que le faltes al respeto. Tú estás para servirle y para rezar por que no se lo lleven al frente. Así que ni se te ocurra repetir lo que has dicho hace un momento. A nadie. Jamás en tu vida. Tú a callar y a obedecer. ¿Lo entiendes?.»

Las herederas de la Singer, novelas de mujeres escritas por mujeres para mujeres
No hace mucho que María Torregrosa, excelente y antigua amiga mía, me regaló esta cuarta novela de Ana Lena Rivera (Oviedo, 1972), la primera de una nueva etapa narrativa suya tras la trilogía de novela negra protagonizada por la investigadora Gracia San Sebastián (Lo que callan los muertos, 2019; Un asesino en tu sombra, 2020; y Los muertos no saben nadar, 2021). Curiosamente, el año pasado había barajado yo el nombre de la escritora en mi afán por culminar el Reto Autores de la A a la Z del blog Lecturápolis en el que desde hace años participo y con el que disfruto mucho. Para la letra L pensé precisamente en ella, en Ana Lena Rivera; sin embargo, ahora no sabría decir bien por qué, no acabé leyendo ninguna obra suya al cruzárseme por el camino otro autor, concretamente Hervé Letellier y su sorprendente novela La anomalía. Pero en esta ocasión, al tener en mis manos Las herederas de la Singer, que María me había hecho llegar me dije: «este año sí que sí». Y así ha sido.

 Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Las herederas de la Singer cuenta la conmovedora historia de las mujeres de una familia ligadas a una máquina de coser que custodió un secreto durante cuatro generaciones.
El día que la joven Aurora se vio obligada a trabajar en la mina tras el accidente de su padre, se juró a sí misma hacer lo que fuera necesario para salir de aquel infierno.
Un matrimonio sin amor y la máquina de coser Singer de segunda mano que recibe como regalo de bodas le proporcionarán una nueva forma de salir adelante, hasta que un terrible suceso convierte la Singer en la única prueba de la amenaza que la perseguirá toda la vida.
Muchos años después, la complicidad que teje con su bisnieta Alba desvelará el secreto que ha planeado sobre las mujeres de su familia.
He leído con mucho agrado esta novela de medio millar de páginas en la edición DeBolsillo del grupo editorial Penguin Random House. Como se ve en la fotografía que encabeza esta reseña el volumen que he manejado viene con el marchamo en portada de 'best seller'. ¿Es un best seller Las herederas de la Singer? Sí, claro que sí. Mucho he reflexionado yo sobre la bondad, acierto o desacierto de este concepto. Y siempre, tras el oportuno ejercicio, he llegado a la conclusión de que un éxito de ventas (eso es en definitiva un best seller) no equivale por definición a buena o mala literatura. Que este paraguas acoge un variopinto grupo de obras es cierto: para algunos -frecuentemente los no muy lectores- "best seller" equivale a literatura de mala calidad; y para otros, en mi opinión también equivocadamente, las novelas que llevan este sello son siempre buenos libros. Pues, ni lo uno ni lo otro. Hay éxitos de venta magníficos y los hay deleznables. Los no muy lectores se escudan en él para justificar su alejamiento de ciertos títulos; de este modo pretenden mostrar su exquisitez, consecuencia de la cual se dejan por el camino lector obras magníficas que han tenido el acierto de aunar en sí mismas calidad y aceptación popular. [sobre la cuestión 'best-seller' recomiendo la lectura de la conferencia que en un ya lejano año 2009 dio en Getafe el poeta José Luis Morales y que yo reproduje en el blog. Se puede consultar AQUÍ]

En el caso de Las herederas de la Singer de Ana Lena Rivera la aceptación popular -25.000 ejemplares vendidos reza el fajín promocional que envuelve cada volumen- viene dada por el asunto que toca (el empoderamiento femenino) muy de actualidad ahora mismo en nuestro país y en el mundo occidental; pero también la aceptación popular estriba en el enorme acierto que Ana Lena ha tenido con la estructura que ha dado a la obra: un puzle desordenado en el que las cuatro o cinco generaciones de mujeres que protagonizan el relato aparecen y desaparecen, mezclan sus experiencias vitales en la mente del lector al presentarse éstas en estudiado desorden temporal.  Este aparente desorden desconcierta un tanto al principio, al sucederse los nombres de las mujeres y las fechas dispares que los acompañan sin manifiesto orden alguno. Sin embargo, al ser una prosa ágil la que sale de la mano de Lena Rivera, las páginas pasan rápido y en poco tiempo quien lee la novela tiene clara la sucesión genealógica de esta saga de mujeres que comenzó con Olvido casada con el minero Frutos; siguió con Aurora, auténtica protagonista individual de la narración, casada con Paulino al que se unió sin amor alguno; tras ella, su hija Águeda, que se casa con el bueno de Jesús y marchan a vivir en Oviedo; Ana, hija de estos dos, es la que da el salto socio-económico de la familia al casar con Carlos Fresno; y por último, Alba, de nombre simbólico, igual que el de Aurora, y que, como ella, marca un antes y un después en el camino de la definitiva emancipación de la mujer.

Junto a estas cinco mujeres hay otras que, aunque fuera de este entorno familiar, tienen también su importancia en el relato (Florita, amiga de Águeda; Ramona, amiga de Aurora; Deva, amiga de Alba; etc.). Y junto a todas ellas marcha la propia Historia del mundo en el que estas mujeres viven. Un mundo en el que los grandes episodios nacionales y universales marcan los tiempos: la revolución del 34, la Guerra Civil, el primer franquismo con su fuerte represión y sus mentiras, la llegada del hombre a la luna, La muerte de Franco, la iglesia del Palmar de Troya, la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente, el movimiento LGTB, el auge del feminismo...

La trama se presenta a lo largo de 22 capítulos distribuidos cada uno de estos, a su vez, en un variable número de secuencias encabezadas con el nombre de una de las mujeres que intervienen en la historia (Olvido, Aurora, Águeda, Ana, Florita, Alba). De todas ellas son Ana, Aurora, Alba y Águeda, quienes soportan y protagonizan el mayor número de secuencias. Unas secuencias que en su estructura individual parecen relatos independientes; quizás, por ello, la fecha que sigue en el encabezado a cada uno de los nombres propios se hace imprescindible para no perderse. Quien narra, salvo en los rotulados con el nombre de Ana, contados por ella misma en primera persona, es un narrador externo de tipo omnisciente en tercera persona. Este juego de un narrador en primera junto a otro en tercera le sirve a la escritora para ir introduciendo poco a poco la idea de una novela que está siendo escrita por uno de los personajes, Ana, y protagonizada por su abuela Aurora, sin duda alguna el personaje principal de toda la historia. 

Se achaca a la novela de Ana Lena Rivera ser la obra de una mujer sobre una historia de mujeres destinada a un público formado fundamentalmente por mujeres. Desde mi propia posición de lector masculino no creo que esta afirmación sea del todo exacta, aunque sí que encierra algo de verdad: el autor es mujer, la historia lo es de mujeres y cierto es también que está siendo leída mayoritariamente por mujeres. Esto, naturalmente, no es mejor ni peor. Como lector hombre sí que he visto a los de mi sexo un poco como personajes comparsa, es decir, con poco protagonismo en la trama y que, cuando lo tienen, no destacan precisamente por su bondad. En Las herederas de la Singer los hombres que aparecen cubren todo un amplio abanico de comportamientos censurables: abusan de sus hijas, se emborrachan con asiduidad, esconden vergonzantemente su homosexualidad, se echan amantes de las que abusan y satisfacen exclusivamente con dinero, violan a sus subordinadas laborales, se juntan en manada y practican violaciones grupales... En fin, unos joyitas. Por contra, frente a estos especímenes, las mujeres son más amables, cuidadoras de ellos  y de sus hijos, practican la sororidad, se machacan hasta el extremo para llevar dinero a la casa y sacarla adelante, son receptivas a los avances sociales especialmente en lo tocante a las nuevas relaciones interpersonales, se reinventan constantemente en positivo... Sólo hay un hombre, Carlos Fresno, que sirve de eslabón entre ambos sexos; es a través de él que el mundo originado en la mina se une al de la ciudad, ayuda siempre a su esposa Ana a pesar de que la relación ya no sea como al principio, atiende siempre las demandas de todo tipo de su hija Alba... En fin, Carlos es el prototipo de hombre ideal; cierto es que para alcanzar este ideal el dinero ayuda mucho, mucho. Así lo reconoce la propia Alba en conversación con su amiga Deva quien ante una misma experiencia traumática reacciona de manera totalmente diferente:
«—La diferencia entre tú y yo es que yo puedo hacer lo que hago porque tengo los medios y el apoyo para hacerlo. Mi padre ha puesto a mi disposición fondos ilimitados para meter a esos cabrones en la cárcel. Hemos nacido en familias distintas. No tiene nada que ver con cómo eres.»
De entre las cosas que me han agradado de esta novela destacaría el asturianismo que destilan muchas de sus páginas presente en la geografía por donde se mueven los personajes (Mieres, Gijón, Oviedo) y en varios vocablos incrustados en el castellano como candar (cerrar), solmenar (sacudir), frisuelos (tortas dulces semejantes a las crepes), cascayu (juego infantil de la rayuela), cachopo, etc. También me ha encantado ver a estos personajes moverse por los espacios que yo habito: Madrid, Las Rozas, el polígono de Európolis, etc.


Para finalizar
Novelas feministas actuales
Las herederas de la Singer
 es una novela que se lee muy bien, que captura al lector desde la primera página de las 500 que tiene. Una novela que me atrevería a encuadrar dentro del costumbrismo de hoy; un costumbrismo que habla de penalidades socio-políticas, de abusos laborales y sobre todo de abusos sexuales y violaciones. Un costumbrismo que pone su punto de mira en el ámbito femenino de ayer, de anteayer y de ahora mismo. Una novela que se abre con alegría al futuro positivo que se adivina para la mujer en nuestra sociedad y el mundo en general. 

Ana Lena Rivera  ha escrito una historia feminista que repasa la vida de cinco generaciones de mujeres desde los albores del siglo XX hasta el año 2022. Son mujeres valientes que salen adelante con arrojo y determinación. A lo largo del siglo largo en que estas mujeres viven, las circunstancias sociales van cambiando y los problemas comunes a ellas, sea cualquiera la época en que sucedan, los van afrontando de modo diferente, pero siempre con muchos bríos.
En definitiva esto es la novela: un recorrido por la Vida, la vida de cuatro o cinco generaciones de asturianos. Unos asturianos hembras. pues el foco está puesto en las mujeres
«Recorrieron la calle donde estaban la casa de Aurora y la de Ramona, en pie y deshabitadas, y solo bajaron del coche para visitar las tumbas de todos los que formaron parte de la vida de la bisa: la de Paulino, la de Frutos y Olvido, la de Ramona, su madre y sus hermanas, y la de Florita y Herminia.»
Una lectura y una autora que recomiendo vivamente a cualquiera, que entretiene y enseña tanto por lo que cuenta como por cómo lo cuenta. Desde luego no será la única novela que lea de esta escritora asturiana afincada en Madrid.

Ana Lena Rivera, Novela negra, Novela costumbrista